Manejo del hundimiento de la cavidad después de la pérdida del ojo
Cuando una persona pierde un ojo, es posible que con el tiempo la cavidad donde se encontraba el ojo comience a verse más hundida. Este hundimiento puede afectar tanto la apariencia del rostro como la comodidad y adaptación de la prótesis ocular.
Además del hundimiento, pueden aparecer otros cambios alrededor de los párpados. Por ejemplo, el párpado superior puede caer, puede aparecer un surco más profundo por encima de la prótesis y el párpado inferior puede perder firmeza y dejar de sostener adecuadamente la prótesis.
¿Cuándo puede aparecer el hundimiento?
El hundimiento puede aparecer poco tiempo después de la cirugía o desarrollarse meses e incluso años después.
Para disminuir el riesgo de que aparezca de manera temprana, es importante realizar una adecuada cirugía al momento de retirar el ojo y colocar un implante que ayude a mantener el volumen de la cavidad. También es fundamental una adecuada adaptación de la prótesis ocular.
Sin embargo, incluso cuando estas medidas se realizan correctamente, el hundimiento puede aparecer con el paso de los años. Esto ocurre porque los tejidos que rodean y sostienen la cavidad pueden cambiar de posición y perder volumen con el tiempo.
¿Cómo se puede tratar?
En la actualidad existen diferentes opciones para mejorar el hundimiento. La elección depende de cada paciente, de la cantidad de volumen que se haya perdido y de las condiciones de los párpados y de la cavidad.
- Modificación de la prótesis ocular
En algunos pacientes, el problema puede mejorar modificando la prótesis. Una prótesis diseñada de manera adecuada puede ayudar a recuperar parte del volumen perdido y mejorar su posición dentro de la cavidad.
- Colocación de un implante
Otra posibilidad es colocar un implante dentro de la cavidad para recuperar parte del volumen que se ha perdido. Este procedimiento se realiza en el quirófano y, dependiendo del caso, puede hacerse de manera ambulatoria.
- Injerto de piel y grasa
En algunos casos se puede utilizar una pequeña cantidad de piel y grasa del propio paciente para recuperar el volumen de la cavidad. Este procedimiento se conoce como injerto dermograso puede ser una buena alternativa cuando se necesita aportar una cantidad mayor de tejido.
- Inyección de grasa
También es posible utilizar grasa del propio cuerpo para aumentar el volumen de la zona. Esta técnica consiste en extraer una pequeña cantidad de grasa de otra parte del cuerpo y colocarla en las áreas que necesitan mayor volumen.
- Rellenos
En casos seleccionados, también pueden utilizarse sustancias de relleno, conocidas popularmente como fillers. Entre ellas se encuentra el ácido hialurónico, que permite aportar volumen en determinadas zonas sin necesidad de realizar una cirugía mayor.

¿Cuál es el mejor tratamiento?
No existe un único tratamiento que sea adecuado para todos los pacientes. Antes de elegir la mejor opción es fundamental realizar una valoración completa de la cavidad, la prótesis y los párpados.
De acuerdo con las características de cada caso, puede ser suficiente modificar la prótesis o puede ser necesario recuperar el volumen mediante un procedimiento quirúrgico o mediante sustancias de relleno.
El objetivo del tratamiento no es solamente mejorar la apariencia del ojo y del rostro, sino también conseguir una cavidad cómoda y una prótesis que tenga una buena posición y estabilidad.

